21 de mayo de 2013

Álvaro Noboa: su historia político-empresarial (final)

La imagen de Álvaro Noboa, como empresario-heredero de la tajada mayor del grupo económico forjado por su padre -imperio nacido en el Ecuador, diseminado por varios países y engrasado, según parece, en varios paraísos fiscales-, no es la única faceta polémica del cinco veces candidato presidencial ecuatoriano. Su vida pública atada al juego del poder registra un frondoso pasado, antes de entrar de lleno en sus fallidos corre-corre presidenciales; su tarea más relevante en esa línea ocurrió en 1996, cuando, con plata y persona, apoyó la candidatura del populista Abdalá Bucaram. El fundador del Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE) ganó las elecciones y el 10 de agosto de 1996, el mismo día en que Bucaram tomó posesión de la Presidencia del Ecuador, Noboa Pontón asumió la Presidencia de la Junta Monetaria, JM (ver foto superior, tomada de la Memoria Anual 1996 del Banco Central del Ecuador).

Al colocarse al frente de la JM, en ese momento la mayor entidad corporativa del país, porque desde ahí se dictaban-regulaban-ejercían-controlaban absolutamente todos los resortes de la política monetaria, cambiaria y crediticia del Ecuador, Noboa se volvió el depositario directo de un poder fenomenal, por una razón histórica: la estructura económica ecuatoriana general de esos días se movía por la acción de un gran émbolo dotado de cinco aspas: i) una agresiva política monetaria-cambiaria que estimulaba la emisión de dinero sin respaldo productivo; ii) el sonso aperturismo financiero que pronto desembocaría en el crac bancario del 99; iii) la grotesca, interesada y agresiva apertura comercial, apalancaba en las constantes devaluaciones del sucre como forma de ganancia, iv) las privatizaciones del patrimonio público; v) el galopante raquitismo estatal. En ese contexto, el jefe de Bananera Noboa (y de decenas de empresas más) ocupó una de las más importantes e influyentes plazas del poder en el Ecuador -la presidencia del ente regulador de la política monetaria-, precisamente en la época en que reinaba el rabioso e intocable neoliberalismo criollo, sazonado con la pimienta gaucha que aportó el más triste que célebre Domingo "Mingo" Cavallo, traído ex profeso a tierras andinas para tales fines monetarios...

A propósito de este último punto, un inciso histórico: Cavallo llegó al Ecuador en 1996 para dar vida a una de las obsesiones económicas de Bucaram en el poder: aplicar la convertibilidad monetaria en el Ecuador, tomando el molde de la experiencia argentina que fue apadrinada precisamente por Cavallo para frenar la hiperinflación en ese país. Curiosamente, frente a tan fundamental decisión bucaramista, Noboa Pontón, desde su cargo, jugó un papel mas bien marginal en el proceso de construcción técnica, teórica y legal del esquema de convertibilidad liderado por Cavallo, tal como se lee en las memorias oficiales de la época. De hecho, la contraparte intelectual del ex Ministro de Economía de Carlos Menem en Ecuador fue un equipo técnico de alto nivel creado dentro del Banco Central, al frente del cual estuvo siempre el gerente general de entonces (Augusto de la Torre). 

En los días en que se posesionó en el cargo de Presidente de la JM, aparte de ser conocido como el mayor heredero del imperio económico levantado por su padre, Álvaro Noboa puso a circular su hoja de vida en distintos medios de prensa. El documento -borroso en sus formas (al menos este ejemplar que saco de mis archivos para que ustedes lo puedan leer líneas abajo), pero revelador en su contenido- me inhibe de hacer más comentarios y de quemar más "bites" y megapixeles en este asunto. Queridos lectores, saquen ustedes sus conclusiones sobre quién es uno de los personajes públicos más ricos del país, a la vez que el mayor litigante tributario con el Servicio de Rentas Internas (SRI) del Ecuador: