19 de febrero de 2017

Elecciones Ecuador - Lenín Moreno "en estado puro" (1)



"'Imagínese si no pudiera discrepar…': Vicepresidente Lenin Moreno". Con este título, el 13 de enero de 2010, www.b10.com.ec, portal independiente de análisis e investigación periodística, publicó esta entrevista que hice al líder de Alianza PAÍS (AP). Por su valor histórico, reproduzco este material al hoy candidato ganador de las elecciones presidenciales en Ecuador. El texto empezó con esta nota introductoria: "El Vicepresidente Lenin Moreno recibió a b10 en su despacho. Su primera preocupación: la renuncia de Fánder Falconí al cargo de Canciller. Discrepa con el Presidente en un punto: el proyecto Yasuní-ITT merece otra oportunidad. Sobre los medios, anota: ni una comisión que censure a los medios ni autorregulación de las firmas mediáticas privadas. Exclusivo."

A continuación el texto completo de la entrevista:

Una mala noticia para usted a tres días del tercer cumpleaños del Gobierno de la Revolución Ciudadana: Fánder Falconí dejó la Cancillería. ¿Qué opina?
Lastimosamente, nos quedamos sin él (Fander Falconí); el Presidente lo dijo ayer (martes 12): “nuestros compañeros se van quedando en el camino”. No sé si su renuncia se debe al reclamo del Presidente por el procedimiento que se estaba dando en la gestión del ITT o porque el Presidente había manifestado que llegó el plazo -mayo, junio o julio- para empezar a explotar el petróleo en el ITT.

¿Y cuál es su punto de vista? 
De forma particular yo no estoy de acuerdo con el Presidente, no faltaba más.

¿Cuál es su reparo? 
Creo que debemos darnos un tiempo más prudencial porque, prácticamente, al cortar esta negociación hay que reiniciar otro proceso que, seguramente, durará un tiempo similar.

¿Le ha expresado esto al Presidente? 
No he hablado con él aún. A mí se me hace difícil acostumbrarme a la idea de que el ITT se va a explotar, en más de una ocasión se ha dicho que es el sitio más diverso del Planeta. Yo soy de por allí, nací en Nuevo Rocafuerte, nací en el Yasuní. Y usted entenderá que tengo una sensibilidad especial, de todas formas, esa es decisión del señor Presidente, pero también es obligación nuestra decir lo que pasa y lo que pensamos.

Me llamó mucho la atención que, en el comunicado oficial de la Presidencia, ayer no haya un solo párrafo sobre la razón de la salida de Falconí. ¿Cómo se explica?
Se hizo prácticamente un informe de labores -o de gestión- y no sé si en los próximos días se dará declaraciones al respecto. Pero vuelvo a recalcar, en lo que a mí concierne, estoy muy sentido de que un compañero tan valioso se separe del cargo.

Usted muestra hoy una voz discrepante, en un momento político particularmente sensible para el Gobierno de Rafael Correa… 
¡No faltaba más! Imagínese si yo no tendría esa posibilidad! Ventajosamente, Ecuador es un país en el cual todos tenemos libertad de expresión, por eso puedo decir lo que pienso.

No obstante, la implicación política de su declaración importa también: el Vicepresidente discrepa con el Presidente en un tema estratégico, el Yasuní. Se trata del elemento simbólico de la política exterior ecuatoriana en materia de medio ambiente. 
Quiero ser claro: yo estoy manifestando que solicitaré al Presidente Correa un espacio más prudente para que se reinicie el proceso y el proyecto no se trunque.

A 3 años de gestión, el desgaste del ejercicio del poder es normal. El Presidente tendrá que asumir lo suyo. En su caso, ¿no le quita el sueño? ¿Qué tanto se ha desgastado usted y cómo se refleja en estos 3 años de tarea? 
Inicié con pelo negro y ahora mi cabeza está casi blanca (risas). Puede darse cuenta el desgaste que sufrí. Esas canas son provocadas por el servicio a los ecuatorianos, son canas nobles y por el avance del tiempo y la vejez. El pueblo ecuatoriano ha estado a la expectativa de tener un gobierno responsable, patriótico, que se preocupe realmente por re-institucionalizar el Estado; por aquellas aspiraciones sentidas que tenía. Y es obvio que desde el comienzo estuvo muy ansioso para que esta Revolución dé resultados a corto plazo. Pero las revoluciones no dan resultados a corto plazo; son de mediano y largo aliento. Casualmente eso comentaba ayer, en Santa Rosa (provincia de El Oro), al inaugurar ese precioso aeropuerto valorado en US$ 47 millones. Estuvimos revisando todos los aspectos de la obra; es un aeropuerto con las mejores condiciones; revisé las normas de accesibilidad y digo con satisfacción que las rampas, el acceso a los servicios, la señalética con braile, etc. son óptimos. Esa forma de trabajo se extiende por el país. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército cumplió 60 días antes del plazo.

¿Qué grafica su ejemplo: que el Gobierno hace bien todo y al pueblo le falta paciencia? 
Lo que quiero decir es que el pueblo de Santa Rosa, extremadamente emocionado, mostró una enorme aceptación al Presidente y a la gestión del gobierno, fue extraordinario. Eso es obvio, ellos han estado a la expectativa de obras, están a la expectativa de beneficios que presta el Gobierno a la comunidad y ven que se va cumpliendo, muchas veces salvando escollos grandes porque a veces los trámites burocráticos son engorrosos. Ayer otro ciudadano manabita me dijo: “No sabe cuánto placer me da ver las carreteras en Manabí; antes ese sistema vial estaba despedazado, destrozado”. Lo mismo la gente de Cuenca, de la Amazonía, me llama a felicitar porque estamos concluyendo la Troncal Amazónica, obra que pensamos que no iba a hacerse realidad jamás. Igual los servicios en los hospitales, el mejoramiento de educación, las escuelas del nuevo milenio, etc. De a poco cumplimos los ofrecimientos. Como decía mi abuelita: “que el verbo se haga cambio”. Esto levantará más el fervor ciudadano, conforme vayamos reestructurando las instituciones, conforme vayamos mejorando la educación….

Y de las deudas pendientes, ¿qué? El Gobierno no reconoce que ha fallado en algo? 
Todavía no logramos desarrollar plenamente dos aspectos clave de nuestra Revolución: educación de excelente calidad, gratuita en todo el país, no con profesores que cubran seis grados ni con profesores semi-analfabetos que enseñan y en escuelas sin techos, sin piso, sin pupitres, con patios llenos de lodo…

Un déficit social sin duda muy grande, ¿cómo enfrentan ese rezago? 
Avanzamos a pasos agigantados. En el país, las escuelas, cada vez que inicia un año lectivo, ya no tienen lodazales en los patios, tienen techo y los profesores cubren mejor su tarea.

¿Cuál es la segunda asignatura pendiente del Gobierno tras 3 años en el poder? 
Lograr una salud de excelente calidad y gratuita. Avanzamos pero aún no logramos el objetivo. Se construyen hospitales y centros médicos; hemos contratado casi 9000 profesionales de la salud; el Gobierno ha invertido US$ 200 millones en medicina gratuita, etc. Avanzamos a pasos agigantados, pero el objetivo de nuestra revolución está aún pendiente.

¿Cuáles son los obstáculos? ¿En qué ha fallado el Gobierno? 
El tiempo siempre es un obstáculo porque, para lograr algo, se necesita tiempo. Otro factor que nos afecta son los trámites burocráticos. En varias ocasiones, el Presidente ha reclamado a los directores financieros de muchas entidades para que sean más activos, más gestores en la entrega de recursos. Un tercer obstáculo son algunos contratistas que, lastimosamente, han heredado un rezago de la época anterior…

¿A qué se refiere exactamente?
En más de una ocasión incumplen los contratos que han firmado con el Estado y se retrasan. Ventajosamente, existe una decisión política fuerte de Gobierno, que consiste en ejecutar garantías, exigir cumplimiento, etc.

Desde el punto de vista administrativo, es clara la barrera del Gobierno, pero en la gestión misma del poder, ¿no ha fallado la Administración de Alianza País? 
Bueno, sí, hemos tenido las fallas naturales, no olvidemos que todos somos ecuatorianos que llevamos un lastre terrible: creer que nada se puede hacer. Recuerde el típico “solo cuando me muera clasificará la Selección”; eso nos afecta. No tener fe es una de las trabas que ha tenido nuestro Gobierno. Pero entendiendo, como Gobierno, a la burocracia, a quienes componen el ente gubernamental, no olvidemos que no pasamos a organizar Suiza sino Ecuador que traía taras atávicas y con comportamientos no deseados que perjudicaban a la comunidad.

¿Y la presencia de los médicos cubanos también se enmarca en ese mismo contexto? 
Ventajosamente, contamos con la experticia de los médicos cubanos que proporcionaron estudios de genética porque aquí no hay esos estudios. Ellos nos dieron su experticia y poco a poco estamos reemplazando los médicos cubanos con médicos ecuatorianos. Es tanto lo que están aprendiendo nuestros médicos que recibimos la solicitud del Perú para que les ayudemos hacer un programa similar al Manuela Espejo. Los médicos cubanos se están yendo a Bolivia para hacer exactamente el trabajo que se hizo aquí.

Refiriéndonos al Ecuador, ¿cuál es la segunda etapa? ¿Para dónde va? 
Después de ubicar geo-referencialmente a todas las personas con discapacidad – recordando que recién vamos con ocho provincias y tenemos que abarcar a todo el país-, la logística ha sido extraordinaria, gracias al apoyo de los soldados de la Patria y los ministerios de Salud, de Vivienda, de Relaciones Laborales, de Trabajo, etc.

¿Cuál es el tiempo que se han dado para terminar con todo el proceso? 
Nos hemos puesto como meta máximo este año.

..................................

RAFAEL CORREA, LEY DE MEDIOS. ESTADO, GUSTAVO LARREA, FIDEL CASTRO, HUGO CHÁVEZ...

¿Cómo es su relación personal con el Presidente Correa? 
Muy amistosa y de muchísimo respeto. Yo le estoy muy agradecido al Presidente por el respeto con el que ha tratado a la Vicepresidencia y con el cariño con el que siempre se refiere a nuestros proyectos. Ahora, por parte de la Vicepresidencia, pienso que cada efecto tiene su causa y la causa es que, entiendo, él ha encontrado en la Vicepresidencia los requisitos que tiene un Vicepresidente: lealtad y cumplimiento.

Leal y cumplidor: ¿así se define usted frente al Presidente? 
Sí, uno tiene que ser leal, transparente y cumplido. Yo pienso que con eso se cumple con el deber que le ha encargado el pueblo al nombrarle gobernador.

Si tuviera que hacer una rectificación pública, ¿cuál sería, en estos 3 años de Gobierno? 
Reconozco que cometí un error cuando pensé que las casas de acogida para las personas con discapacidad intelectual o física severa era la alternativa. Ese fue un error; vamos a tener un sistema mixto: se identifica a la persona con discapacidad física o intelectual severa, aquella persona que no puede valerse por sí mismo, y que muchas veces las pobres mamacitas deben salir a trabajar porque necesitan medicina, pañales, nutrición especial, fisioterapia… Entonces haremos el sistema solidario uno a uno: contratamos a la mamacita o hermana para que no trabaje afuera y le capacitamos en fisioterapia, primeros auxilios… Queremos también que se involucren las monjitas que son extremadamente solidarias en este aspecto. Este sistema arrancará inmediatamente.

¿Cuál es su criterio sobre la Ley de Comunicación? 
No acepto bajo ninguna circunstancia una Ley de Comunicación que coarte la libertad de expresión. Eso es sagrado. Me parecía una barbaridad la idea de que un Consejo tenga potestad para clausurar medios. Hay que nombrar a lo más calificado de la ciudadanía para que conforme ese Consejo, que regule y garantice la libertad de expresión.

¿En este punto usted discrepa en algo con el Presidente? 
No, porque él también está de acuerdo con eso.

El texto que se discute en la Asamblea inicialmente preveía esa comisión… 
Si es así, no estamos de acuerdo ni el Presidente ni yo. Ahora, tampoco estoy de acuerdo con la autorregulación de los medios privados. Debe ser una institución externa, con un criterio imparcial, la que supervise su tarea.

Para estar claro: usted no está de acuerdo con la censura estatal bajo ninguna modalidad, pero tampoco con la autorregulación privada de los medios. ¿Cuál es su fórmula? 
Mi fórmula: un Consejo que esté conformado por lo más calificado del Ecuador, para que regule y monitoree la actividad de los medios, sin capacidad de censura, que para eso están las instancias legales respectivas.

Es decir, está de acuerdo con el acuerdo que se logró en la Asamblea? 
Si, básicamente sí. Leí el acuerdo que se logró y me parece un acuerdo correcto.

El Presidente ha sido crítico con los medios en general durante estos 3 años. Usted, en cambio, ha tenido esa conducta conciliadora, ¿por qué? 
Bueno, es cuestión de apreciación, yo respeto lo que el Presidente piense con respecto a los medios de comunicación, pero tampoco estoy de acuerdo es que los poderes fácticos intervengan en la comunicación. Y hay periodistas de los unos y de los otros, pero eso se encuentra en cualquier aspecto de la vida.

Usted se ha sentido golpeado o maltratado por la prensa ecuatoriana en estos 3 años? 
Por la mañana no sé cómo me siento… pero en la tarde les vuelvo a querer otra vez.

En otro tema. El Estado, como institución, lleva 3 años de expansión. Este fenómeno implica que hay muchos negocios alrededor del Estado. ¿Qué se hace para que las actividades económicas estatales no contaminen ni corrompan a los funcionarios?
En primer lugar, debe haber siempre una comisión en cada institución, del más alto nivel ético y técnico, que defina las condiciones de los contratos y haga las adjudicaciones, pero fundamentalmente que utilice en el sistema de compras públicas en el cual no hay vueltas que dar. Allí todos los ecuatorianos que tienen un bien o un servicio participan mediante el sistema de las compras públicas.

Pero ya hay denuncias de que incluso ahí la corrupción se adhiere como parásito…
En efecto, el sistema de contratación pública no es perfecto y no significa que pueda contaminarse, sí puede contaminarse, para eso tenemos una Secretaría de Transparencia, una Secretaría Anticorrupción, para eso están la Fiscalía, los jueces, el mismo Gobierno, para estar atentos de que no se contamine. No tenemos 100% de transparencia, porque todo tiene un proceso, pero sí aspiramos a lograrlo en poco tiempo.

En su caso, como Vicepresidente, ¿qué medidas concretas ha tomado?
Mi código es no intervenir. Yo no autorizo. Aquí hay un Ministro de la Vicepresidencia, que es Secretario General, quien trabaja con su comisión y fija las bases de cada una de las adquisiciones. Yo he ordenado que absolutamente todo entre a través del sistema de compras públicas. Lo único que marco, con el equipo, es la pauta de hasta dónde queremos dirigir nuestro accionar en las ramas que nos corresponde actuar, como la discapacidad, el rescate de la alegría, la amabilidad de los ecuatorianos, la atención a los niños que tienen Sida y están abandonados, como sacar a los niños de las cárceles… Por la transparencia y verticalidad con la que se manejan los fondos en la Vicepresidencia, el cumplimiento de objetivos va siendo una realidad sensible, palpable; la Vicepresidencia como institución se va prestigiando.

Al inicio del Gobierno, el Gabinete inicial incluyó varios amigos suyos, como Gustavo Larrea, ¿políticamente no se está quedando solo?
Seguramente Gustavo Larrea ha de estar bien. Y no estoy políticamente solo porque soy parte de un proceso, soy parte de un Gobierno, soy parte del Gobierno de Revolución Ciudadana.

¿En realidad se siente identificado totalmente con el proyecto del presidente Correa?
Me siento identificado y respaldado, además. Mi amistad con Gustavo Larrea se remonta a cuando éramos niños y no he dejado de ser su amigo, nunca. Independientemente de que esté de acuerdo o no en muchas cosas.

¿Le golpeó mucho la salida de Gustavo Larrea en su momento?
Una de las cosas que he aprendido en la política es que el mañana puede ser totalmente diferente a hoy; mañana pueden pasar cosas impredecibles. Por ejemplo, fue impredecible la renuncia de Fander Falconí, me da muchísima pena, pero uno tiene que irse acostumbrando a estas cosas. Uno tiene que acostumbrarse a que, de repente, alguien que esté mal de la cabeza me haga alguna acusación o que una persona llame en nombre mío a pedir una donación… Uno se acostumbra a ese tipo de cosas.

Pero su relación con Gustavo Larrea no es solo del amigo de la infancia, que es importante desde el punto de vista humano; es una relación profundamente política…
Con Gustavo Larrea sigo manteniendo una extraordinaria amistad, por supuesto tengo el mejor concepto de él, pero diferimos en algunas cosas. Por ejemplo, yo jamás en la vida hubiera ido a conversar con Raúl Reyes (líder de las FARC, asesinado en Ecuador el 1 de marzo de 2008). Me parece que hace mucho tiempo el grupo revolucionario FARC perdió el norte de una revolución verdaderamente en beneficio del pueblo colombiano.

Pero, de lo que se aprecia, usted tiene una excelente y fluida relación con Fidel Castro, quien se alzó en armas en Cuba y tomó el poder por la vía violenta…
Sí, pero con otras condiciones, la cubana fue una revolución ética y moral, en la cual sus líderes se jugaban la vida, sin involucrarse con ningún sistema que se salió de la norma social, sin secuestrar a inocentes o manteniéndolos 5, 10 ó 20 años aislados.

A propósito, ¿cómo es su relación personal con Fidel Castro?
Es muy buena, yo le tengo muchísima admiración y respeto su forma de democracia. Hay muchas cosas con las que no coincido; me gusta más nuestra forma de democracia, pero de todas formas la respeto porque a la democracia no debemos encasillarla, no debemos meterla en un cubo. La democracia tiene diferentes formas de manifestación y los cubanos tienen su forma de manifestación democrática.

Y sus relaciones con el Presidente Venezuela, ¿cómo van?
Tengo excelentes relaciones con el Presidente Hugo Chávez, igual, respeto su forma de interpretar la democracia. No estoy de acuerdo en muchos aspectos y recalco: me gusta nuestra forma de democracia, la que conduce el Presidente Correa. Hay fallas, pero las vamos corrigiendo en el camino. No olvidemos que para el programa Manuela Espejo, el comandante Hugo Chávez, presidente de Venezuela, nos donó USD$ 21 millones en material que lo estamos distribuyendo.